a veces te dan ganas de tirarte de un balcón aunque sea imaginariamente por el simple hecho de comportarte o decir idioteces producto de la inconsciencia más abstracta que se arrebata tan brutamente hacia un mundo exterior que no le pertenece hasta el punto de querer demostrar algo que siempre tiene guardado en sí mismo y que su consciente que respeta las reglas del juego evita todos los días de su vida sin tener en cuenta que la angustia diariamente se acumula en su interior expresando a nadie la tristeza que reflexiona sin hallar razón o fuente alguna de su propia existencia
(espera que tomo aire)
y ocultando tus pesares bajo la sonrisa y risa más ingenua evitas que el mundo se te acerque pues eres la persona que siempre se aleja porque lo que en realidad crees constantemente es que el mundo se quiere alejar de vos y en consecuencia sólo intentas hacerle el trabajo más fácil escapandote de las circunstancias que no sabes si el mundo te ofrece porque nunca o casi nunca tomaste aquel riesgo de ir a investigarlo o comprobarlo y así seguirás quizás hasta el fin de tus días viviendo la vida dentro de un gran misterio con tus pocos pero tan valiosos recuerdos y esas silenciosas ganas de expresarte a través de gestos frases palabras y acciones desdibujadas que paradójicamente quieren y suelen llamar la atención en cada momento que le es propicio a fin de buscar algún refugio donde esconderse de aquella realidad a la cual no sabe enfrentarse
(un poco más de aire ya termina)
así y todo a pesar que otras personas te digan lo contrario dices ser más feliz de este modo dejándole un lugar en tu alma tanto a la alegría inquieta e impetuosa que sueles tener casi todos los días como a la angustia opresiva que muchas veces te perturba sin que halles la razón o el motivo concreto de su invasión aunque sí lo imaginas y al final reaccionas como mejor te sale porque de otra manera no te pertenecería tu propia esencia aquella y única que te describe mejor que unas huellas dactilares
(punto n_n)